Paso unos días en una Residencia de Mayores, me estoy recuperando de una operación, mi estancia durará unos días, el año pasado pasé dos meses. Comparto con estas personas «viejas» comedor, actividades de animación, conversaciones, nos interesamos unos por otros cuando nos saludamos y de noche nos deseamos un buen descanso. Y me fijo en mil detalles y aprendo muchísimo. Cuidan su aspecto, yo les digo que parece que van a un estreno de ópera …. Y se ríen, y alguna mujer canta un fragmento de Verdi. Esmeran su amabilidad, su sentido del humor y la «Solicitud» de unos por otros, interesándose por los achaques de cada uno, me siento cuidada. Para mí estos días son un regalo de la Vida ¡Qué suerte poder recuperar mi salud entre estos «Ancianos» con tantas ganas de vivir. Begoña
