
1.- Recordando a nuestros ancestros más lejanos sabemos que los hombres salían a cazar, a pelear con enemigos.
2.- Las mujeres se quedaban en la cueva o en el poblado realizando tareas de recolección y cuidado y crianza de los hijos.
3.- El cerebro del hombre tuvo un entrenamiento intensivo al recorrer bosques en busca de caza en total silencio para no espantar a las posibles presas.
4.- El cerebro de la mujer desarrolló un componente social muy importante y comparte lo que ve y lo que siente a través de la conversación.
