
1.- Rodeate de libros: la lectura es una fuente de descubrimientos fascinantes y te puede llevar a investigar a fondo sobre muchos temas.
2.- Déjate sorprender: tengas la edad que tengas. Entregarse a la aventura y probar cosas nuevas puede aportarte experiencias únicas, novedosas y muy enriquecedoras para tu cerebro.
3.- Conversa con personas con otro punto de vista. A medida que nos hacemos mayores tendemos a reducir el círculo de amistades y perder contacto con personas que piensan distinto de nosotros.
4.- Poca gente se da cuenta del empobrecimiento que para su cerebro puede suponer perder el contacto con personas con otro punto de vista.
5.- Estar en contacto con personas variopintas y de ideología diversa es muy enriquecedor.
