
1.- Aprende a tocar un instrumento, es lo que más puede proteger tu cerebro del deterioro cognitivo.
2.- Lee muchos libros. La lectura es una excelente manera de desarrollar el lenguaje, la imaginación, y vivir nuestras experiencias a través de sus personajes.
3.- Escribe. Bien sea poesia, tus memorias, o una novela, escribir implica un complejo juego de ordenar palabras y echar mano de viejos recuerdos que pueden ayudarte a conservar tu memoria viva y ágil.
4.- Pinta, dibuja, ilustra tus recuerdos, no te critiques como artista, crea y disfruta.
