
1.- Los investigadores coinciden en que cuanto antes comiences a desarrollar hábitos saludables para tu cerebro, mayores serán los beneficios que obtendrás.
2.- Si tienes hijos, sobrinos, nietos, alumnos pequeños enséñales a cultivar hábitos que les ayuden a ser más felices.
3.- Transmíteles hábitos saludables concernientes a la alimentación, al ejercicio físico o el afrontamiento frente al estrés.
4.- Recuerda que los hábitos no se pueden imponer a la fuerza, ni se puede convencer a un niño de que adquira una costumbre nueva.
5.- El aprendizaje de los hábitos alimenticios y, en general, de muchas conductas que tienen que ver con la salud se realiza a través de la imitación.
