
1.- La eficiencia energética es imprescindible para mantener una mente lúcida y con buen tono emocional.
2.- Un desgaste excesivo por falta de sueño puede provocar efectos similares a los de una mala alimentación.
3.- Una sola noche sin dormir es suficiente para que notemos cómo nuestro nivel de atención y concentración disminuye, nos sintamos agotados y comencemos a experimentar olvidos cotidianos y dificultades para resolver problemas complejos, por falta de concentración.
4.- Una noche de sueño reparador puede ser suficiente para recuperar el tono mental.
