
1.- Observa el recuerdo del día que ya está pasando o ha pasado desde una cierta distancia interior.
2.- La película de ese día: encuentros, desencuentros, penas, alegrías, aciertos, meteduras desaciertos, meteduras de pata, favores hechos, favores recibidos, etc…
3.- Observa esa película como proyectada en una pantalla imaginaria, sin hacer juicios de valor, sin condenarte, sin ensalzarte.
4.- La observación serena y desapasionada puede tener un efecto terapéutico, sanador.
5.- La sola consciencia hará morir todo lo malsano y hará crecer todo lo sano… Como el sol que da vida a las plantas y acaba con los gérmenes (Tony de Mello)
