
1.- En los días aburridos el tiempo transcurre lentamente y en la memoria dejan poca huella, ocupan poco espacio y la semana se pasa deprisa.
2.- Cuando los días están llenos, minuto a minuto, de hacer muchas cosas dejan huella y ocupan más espacio en la memoria.
3.- Una semana de vacaciones llena de anécdotas la vivimos como una semana larga.
4.- Intenta que tus días en el confinamiento no sean monótonos. Establece claras diferencias entre la mañana y la tarde y así rompe la monotonía.
5.- Mantén la consciencia de lo que haces, de lo que piensas, de lo que sientes, presta atención a lo que vives, a tu interior a tu alrededor, de lo que pasa, de las personas con las que estás compartiendo esta experiencia de confinamiento, de las personas con las que hablas.
6.- El yoga, el taichí, el chikung, la meditación, ponen en hora tu reloj interno
